Ir al contenido principal

Lecturas

Leyendo

(Libros que he empezado y tengo intención de terminar.)

Apolo 13, de James Lovell y Jeffrey Kluger.
Editing, de Justin Chang.
Narraciones, de Chéjov.
El guardián entre el centeno, J.D. Salinger

Leído

(Libros leídos y el mes en que los he terminado. El orden es cronológico inverso, es decir, de abajo a arriba se pueden ver en orden cronológico.)

Mayo 2019
Píldoras azules, de Frederik Peeters. (Cómic)
Originals
, de Adam H. Grant.
Lupus, de Frederik Peeters. (Cómic)
The Moral Landscape, de Sam Harris. (Audiolibro)
Crezco, de Ben Brooks.

Abril 2019
Diario de K, de Karmelo Iribarren.
Isaac Newton: una vida, de Richard S. Westfall.
On Writing, de Charles Bukowski.

Febrero 2019
La poesía es un revolver apuntando al corazón, de Roger Wolfe.
Solo se puede tener fe en la duda, de Jorge Wagensberg. (Quiero comprar 5 y regalarlos)

Enero 2019
Breve historia de la mitología griega, de Fernando López Trujillo. (Audiolibro)
Creative Quest, de Questlove. (Audiolibro)

Diciembre 2018
12 Rules for Life: An Antidote to Chaos, de Jordan B. Peterson. (Audiolibro)

Noviembre 2018
Calvin y Hobbes: Felino maníaco homicida, de Bill Waterson. (Cómic)

Octubre 2018
El disputado voto del señor Cayo, de Miguel Delibes.

Agosto 2018
Cosmonauta, de Pep Brocal. (Cómic)
¡Universo!, de Albert Monteys. (Cómic)
La magia del orden. Una novela ilustrada. Marie Kondo, ilustrada por Yuko Uramoto. (Cómic)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Me gustaría ser genial

No hace falta entender, basta con conectar.
(¿Esto se aplica más allá de la música, la poesía y el arte?)


Me gustaría ser genial, no lo niego. Y por genial me refiero a conseguir conectar con lo más profundo de las cosas y ser capaz de compartirlo. Y que me lo aplaudan, claro. Sin embargo, soy mediocre. No lo digo como autoflagelación, solo es una observación obvia. Creo que podría fingir una pizca de genialidad. Me puedo imaginar su apariencia. No podría sostener la mentira, pero podría engañar a alguien, un tiempo. Sin embargo, se me da mejor la mediocridad. Puedo estar orgulloso. Al fin y al cabo, al menos, de lo que sí me aseguro es de que sea MI mediocridad.


Procrastinar para crear. La paradoja. Porque entonces, trabajar (el "no procrastinar") se vuelve el error. La deleznable procrastinación de la creación.


Hay palabras que dicen exactamente lo que tienen que decir, y aún así, confunden.




Sonrisas debajo de la piel

Tu piel tiene oídos
para el idioma de mis caricias.


No tienes mis manos
para estrujarte,
ni mi boca
para taparte,
ni mi tronco
para apoyarte,
ni mis brazos
para envolverte.

Pero tienes mi cariño
para auparte
y calentarte
y sonreírte
y acompañarte.
Él reserva, en la lejanía,
para ti mis manos,
mi boca,
mi tronco,
mis brazos,
aparte.


Te quiero sin querer. Sin querer, queriendo.
No me hace falta querer quererte,
te quiero sin esfuerzo.
No es que no quiera quererte y tener,
es simplemente que te quiero, sin querer.


Tu presencia
me despierta
sonrisas
debajo de la piel


Víctimas del estímulo

Prioridades:

1. Vivir.
2. No morir.
3. Sobrevivir.
4. Dejar vivir.
5. Supervivir.
6. Supravivir.
...

Verdaderas prioridades:

1. Agua.
2. Pis.
3. Pan.
4. Caca.
...


Kénosis.


Falta un cajón en el guardar lo que, de verdad, vas a revisar.


Cuando vives solo y cierras la puerta al ir al baño, ¿a quién dejas fuera?


Mi soledad se debate entre una gran satisfacción y una cierta desdicha. Calculo que compensa para bien.


La soledad es mi familia más numerosa.


Las frases breves y sueltas son aguachirri. Unirlas bien encadenadas puede solidificarlas. Es desleal pero factible.


"Somos víctimas del estímulo", dice con mucho acierto una letra de La MODA.

"¿Somos víctimas del estímulo?", se pregunta un tal Iker G. de la Gran Logia de Aragón, en su apartado web "Pérdida de valores en la sociedad actual".

Hay un reportaje de la Gran Logia de Aragón.


También hay una "Logia del cineasta Segundo de Chomón":

¡Pero la cuestión! Somos víctimas del estímulo. ¿Veis?, me aca…

Mi pasado rapero

Ayer, comiendo con compañeros de trabajo, uno mencionó, bromeando, que ya no le sorprendía nada sobre mí desde que descubrió que tengo un pasado de rapero. Hoy, en la sobremesa, mi madre me ha preguntado cómo rapearía yo un par de frases: "los pobres son nuestros dueños / nuestros amos son" (o algo así) para un rap que quieren hacer en la parroquia con los niños sobre Vicente de Paúl. Lo uno ha llevado a lo otro y he terminado recordando y volviendo a escuchar algunas de mis canciones de rap de hace tiempo. Me he quedado con esta porque creo que es de las que mejor vaticinaba lo que estaba por venir, y todavía estoy muy de acuerdo con ella.




Cualquier día me escapo

Gracias por ser tan cielo, dijo ella.
Gracias por ser mi tierra, dijo él.


Resulta que todos éramos genios.


Las historias de Instagram son la sala de monitores que tenía el malo de Watchmen para estudiar el mundo.


Lo que es el miedo a la imagen en la tele. Me he cortado los pelos de la nariz por primera vez en la vida. Pero el entrecejo se ha quedado (para escándalo de mi madre).


Quiero ser Leonard Cohen y no llego a Arturo Valls.


Cualquier día me escapo.


Entonces... ¿la economía depende básicamente de que no vayamos todos al banco a pedir nuestro dinero en efectivo?


Cuanto más grande la casa, más que limpiar.

(Yo, genio.)


Los hay capaces de ser felices con cualquier cosa y los hay incapaces de ser felices pese a todo. Yo soy ambos.


No me juzguéis por lo que hice. Juzgadme por lo que quise hacer.


"Este vacío lo arregla una visita al Mercadona."


Mi interés por la realidad tiene un límite.


Tengo notificaciones, luego existo.


Qué pena no tener talento para hacer mi depresión int…