Ir al contenido principal

Construye catedrales

Fregar es mi silencio.

(Un añadido a "Apuntes del silencio"... o a "¡ESPECIAL LIMPIEZA!")



Una mampara de ducha traslúcida, impregnada de vapor de agua y salpicada de gotas. Hay arte íntimo y cotidiano que no podrás ver en un museo.



El arpa es el instrumento que más puede acercarse a tocar el silencio.



La música que te deja ser tiene alma de silencio.



Mi escritura es un monumento a la cosmología de este metro cuadrado.



La limpieza es una meditación productiva.



La limpieza tiende al infinito. Siempre se puede descubrir otra cosa, otro aspecto que limpiar, otra forma de abordarlo. Y mientras limpias algo, siempre hay algo que se está ensuciando.



Rey del polvo, quién me lo iba a decir.



El mundo de la limpieza todavía tiene mucho espacio a la innovación tecnológica. Por ejemplo, todavía hace falta el mecanismo que, igual que se puede activar o desactivar el magnetismo de un electroimán, pueda atraer y soltar el polvo a voluntad.



Limpiar sobre limpio es desesperante. Limpiar sobre sucísimo, exhilarante.



La ciencia ficción se va a tener que esforzar mucho por superar el presente.



La ineptitud no sale cara. Al contrario, suele estar muy bien pagada.



Te quiero tanto, que no sé cuánto.

(Seguro que se ha dicho mil veces, pero me ha venido).



Quitarse bien todos los mocos también tiene su cirugía.



Si quieres que recuerden tu trabajo, construye catedrales. Si quieres que te recuerden a ti, pinta autorretratos (y seguramente tampoco te recuerden, de todas formas).



Tengo una casa que apenas piso, para poder pagarla.



Las historias necesitan drama. Las canciones tienen la ventaja de que pueden ser pura alegría.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Estar a punto de morir

Estar a punto de morir parece una buena forma de conseguir que te valoren como persona. Aunque es mejor morir. Lo preocupante no es acumular mierda dentro, lo preocupante es no cagar. Por desgracia, siento que ya sé todo lo que necesito. Por suerte, todavía no es suficiente. No lo digo por despecho ni rencor, simplemente, algunas tías buenas son especialmente malas. Sin mí no soy nada. Poeta atormentado, poeta petardo. Lista de la compra: cerveza sin alcohol, fruta, canela en rama. Cuidado con los enfermos de literatura: se permiten mentir por belleza.

De una vez que me encontré un concierto de Micah P. Hinson por casualidad

Estaba en Granada por trabajo y me encontré que había un concierto de Micah P. Hinson. Llegué cinco minutos antes, sin entrada. Micah fumaba en la entrada. Le pregunté qué tal y me habló de su hija, de su gira en España y de sus zumos. Pude comprar la última entrada, por poco.  

No ser nadie más que tú mismo (Un consejo de E. E. Cummings)

Un poeta es alguien que siente, y que expresa sus sentimientos a través de palabras. Esto puede sonar fácil. No lo es. Mucha gente piensa o cree o sabe que siente —pero eso es pensar o creer o saber; no sentir. Y la poesía es sentir —no saber o creer o pensar. Casi cualquier persona puede aprender a pensar o creer o saber, pero ni un solo ser humano puede ser enseñado a sentir. ¿Por qué? Porque cuando piensas o crees o sabes, eres mucha otra gente: pero en el momento que sientes, no eres nadie más que tú mismo. No ser nadie más que tú mismo —en un mundo que está haciendo todo lo que puede, día y noche, para convertirte en todos los demás— significa luchar la batalla más dura que ningún ser humano pueda luchar; y nunca dejar de luchar. En cuanto a expresar a nadie más que a ti mismo en palabras, eso significa trabajar solo un poco más duramente de lo que nadie que no sea un poeta puede siquiera imaginar. ¿Por qué? Porque nada es tan sencillo como usar palabras como otra person...