Ir al contenido principal

Honestidad intestinal

Corro, no porque me guste correr, sino porque me gusta dejar de correr. (Y la verdadera razón: porque espero reducir algo la lorza). Siguiendo esa lógica, igual tengo que empezar a ayunar.



Me cago en la suerte de pisar una mierda.



La vida es lo que haces en los intervalos entre las cosas que consideras tu vida.

(Pero Lester lo dijo mejor en The Wire: "Una vida, McNulty, ¿sabes qué es eso? ¡Es la mierda que pasa mientras estás esperando por momentos que nunca llegarán!".)



Si la poesía no es joven, ¿es siquiera poesía?



La juventud es un motor, la vejez una carrocería. Por eso hay viejóvenes y joviejos.



A la verdad no le importa la estética. Por eso a menudo se la tacha de sucia.



Cada uno sabrá con qué se regala y con qué se tortura.



Hay que cuestionarse la rutina rutinariamente.



En la puntuación hay más opinión de lo que unos cuantos letreros creen. ("Opinión": es decir, intención del emisor, por decirlo en unos términos académicos que les gustarán más.)



Y pensar que hoy en día la tele (y por tanto sus programas más exitosos) hace la figura y la labor del cuentacuentos...



Honestidad intestinal. El tipo de literatura que más aprecio.



Definiendo 'palabras': "Los juguetes de un niño pobre". (Roger Wolfe en el poema "Las palabras", del libro "La poesía es un revólver apuntando al corazón").



Una literatura aterrizada tiene que tener, por fuerza, algo de sexual y algo de escatológico (me refiero a escatológico en su sentido excrementicio, pero aprovecho y me apunto un poco, de paso, a su significado teológico).



La vida SE MUEVE.

Así que si estás muerto, ya sabes lo que tienes que hacer.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Estar a punto de morir

Estar a punto de morir parece una buena forma de conseguir que te valoren como persona. Aunque es mejor morir. Lo preocupante no es acumular mierda dentro, lo preocupante es no cagar. Por desgracia, siento que ya sé todo lo que necesito. Por suerte, todavía no es suficiente. No lo digo por despecho ni rencor, simplemente, algunas tías buenas son especialmente malas. Sin mí no soy nada. Poeta atormentado, poeta petardo. Lista de la compra: cerveza sin alcohol, fruta, canela en rama. Cuidado con los enfermos de literatura: se permiten mentir por belleza.

De una vez que me encontré un concierto de Micah P. Hinson por casualidad

Estaba en Granada por trabajo y me encontré que había un concierto de Micah P. Hinson. Llegué cinco minutos antes, sin entrada. Micah fumaba en la entrada. Le pregunté qué tal y me habló de su hija, de su gira en España y de sus zumos. Pude comprar la última entrada, por poco.  

No ser nadie más que tú mismo (Un consejo de E. E. Cummings)

Un poeta es alguien que siente, y que expresa sus sentimientos a través de palabras. Esto puede sonar fácil. No lo es. Mucha gente piensa o cree o sabe que siente —pero eso es pensar o creer o saber; no sentir. Y la poesía es sentir —no saber o creer o pensar. Casi cualquier persona puede aprender a pensar o creer o saber, pero ni un solo ser humano puede ser enseñado a sentir. ¿Por qué? Porque cuando piensas o crees o sabes, eres mucha otra gente: pero en el momento que sientes, no eres nadie más que tú mismo. No ser nadie más que tú mismo —en un mundo que está haciendo todo lo que puede, día y noche, para convertirte en todos los demás— significa luchar la batalla más dura que ningún ser humano pueda luchar; y nunca dejar de luchar. En cuanto a expresar a nadie más que a ti mismo en palabras, eso significa trabajar solo un poco más duramente de lo que nadie que no sea un poeta puede siquiera imaginar. ¿Por qué? Porque nada es tan sencillo como usar palabras como otra person...