Ir al contenido principal

Cada día soy uno

No es que no sepa quién soy, es que cada día soy uno.



Piensa en un hipotético desconocido que te enerva porque se pone borde contigo en una situación aleatoria. Si supieras que tiene un problema mental, le perdonarías la indiscreción enseguida. Entonces, ¿por qué no tomártelo como que tuviera un problema mental y dejarlo pasar enseguida? Claro que, ¿qué dice eso de ti y de tus prejuicios y paternalismo hacia la gente con problemas mentales? ¿De pronto te descubres en una luz que te deja feo y eso te incomoda? ¿Vas a solucionarlo? Entonces... ¿ahora pasarás a ser implacable con el que tenga un problema mental, con el santo propósito de no discriminarles?



La inminencia de lo ineludible minimiza la impresión de que se pueda hacer lo imposible.



Hay un pequeño terror que se esconde en el buzón cuando no puedes ver su contenido desde tu altura, y para comprobar si hay algo, sin mirar, metes la mano hasta el fondo.



No sé si es paradójico: a los populistas me los creo más y a la vez, me fío menos. (O igual, simplemente, soy de pueblo).



Los paréntesis son como un refugio antinuclear en el sótano: cercanos pero apartados, antiestéticos pero prácticos, desaconsejables pero seguros.



Un niño a otro en primera fila para ver un paso de Semana Santa.
—No tienes huevos. ¡No tienes huevos! Y no es por picarte. Vamos, yo tampoco.



Llevo cerca de treinta años aprendiendo a escribir, y cualquier día de estos aprendo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Estar a punto de morir

Estar a punto de morir parece una buena forma de conseguir que te valoren como persona. Aunque es mejor morir. Lo preocupante no es acumular mierda dentro, lo preocupante es no cagar. Por desgracia, siento que ya sé todo lo que necesito. Por suerte, todavía no es suficiente. No lo digo por despecho ni rencor, simplemente, algunas tías buenas son especialmente malas. Sin mí no soy nada. Poeta atormentado, poeta petardo. Lista de la compra: cerveza sin alcohol, fruta, canela en rama. Cuidado con los enfermos de literatura: se permiten mentir por belleza.

De una vez que me encontré un concierto de Micah P. Hinson por casualidad

Estaba en Granada por trabajo y me encontré que había un concierto de Micah P. Hinson. Llegué cinco minutos antes, sin entrada. Micah fumaba en la entrada. Le pregunté qué tal y me habló de su hija, de su gira en España y de sus zumos. Pude comprar la última entrada, por poco.  

No ser nadie más que tú mismo (Un consejo de E. E. Cummings)

Un poeta es alguien que siente, y que expresa sus sentimientos a través de palabras. Esto puede sonar fácil. No lo es. Mucha gente piensa o cree o sabe que siente —pero eso es pensar o creer o saber; no sentir. Y la poesía es sentir —no saber o creer o pensar. Casi cualquier persona puede aprender a pensar o creer o saber, pero ni un solo ser humano puede ser enseñado a sentir. ¿Por qué? Porque cuando piensas o crees o sabes, eres mucha otra gente: pero en el momento que sientes, no eres nadie más que tú mismo. No ser nadie más que tú mismo —en un mundo que está haciendo todo lo que puede, día y noche, para convertirte en todos los demás— significa luchar la batalla más dura que ningún ser humano pueda luchar; y nunca dejar de luchar. En cuanto a expresar a nadie más que a ti mismo en palabras, eso significa trabajar solo un poco más duramente de lo que nadie que no sea un poeta puede siquiera imaginar. ¿Por qué? Porque nada es tan sencillo como usar palabras como otra person...