Ir al contenido principal

Fruta acurrucada

Fruta acurrucada. Junio 2018.


Este año he estado yendo a un curso de pintura, con Juan Martín Oña de profesor. Este es el primer cuadro que he hecho basado en una foto propia, tras haber practicado copiando varios cuadros de Carol Marine. Supongo que por eso, aunque sea algo simple, le tengo un cariño especial. Y estoy muy contento con haber conseguido el efecto maduro del plátano. Del mantel he pasado bastante. Estoy satisfecho con el cuadro en general, teniendo en cuenta que ha salido en un par de sesiones (mi objetivo era conseguirlo en solo una; se ha resistido). Pero tengo ganas de ponerme a pintar más a lo loco.

El proceso puede ser tan interesante o más que el resultado final. Personalmente, mi punto favorito es el de la segunda foto.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Estar a punto de morir

Estar a punto de morir parece una buena forma de conseguir que te valoren como persona. Aunque es mejor morir. Lo preocupante no es acumular mierda dentro, lo preocupante es no cagar. Por desgracia, siento que ya sé todo lo que necesito. Por suerte, todavía no es suficiente. No lo digo por despecho ni rencor, simplemente, algunas tías buenas son especialmente malas. Sin mí no soy nada. Poeta atormentado, poeta petardo. Lista de la compra: cerveza sin alcohol, fruta, canela en rama. Cuidado con los enfermos de literatura: se permiten mentir por belleza.

De una vez que me encontré un concierto de Micah P. Hinson por casualidad

Estaba en Granada por trabajo y me encontré que había un concierto de Micah P. Hinson. Llegué cinco minutos antes, sin entrada. Micah fumaba en la entrada. Le pregunté qué tal y me habló de su hija, de su gira en España y de sus zumos. Pude comprar la última entrada, por poco.  

No ser nadie más que tú mismo (Un consejo de E. E. Cummings)

Un poeta es alguien que siente, y que expresa sus sentimientos a través de palabras. Esto puede sonar fácil. No lo es. Mucha gente piensa o cree o sabe que siente —pero eso es pensar o creer o saber; no sentir. Y la poesía es sentir —no saber o creer o pensar. Casi cualquier persona puede aprender a pensar o creer o saber, pero ni un solo ser humano puede ser enseñado a sentir. ¿Por qué? Porque cuando piensas o crees o sabes, eres mucha otra gente: pero en el momento que sientes, no eres nadie más que tú mismo. No ser nadie más que tú mismo —en un mundo que está haciendo todo lo que puede, día y noche, para convertirte en todos los demás— significa luchar la batalla más dura que ningún ser humano pueda luchar; y nunca dejar de luchar. En cuanto a expresar a nadie más que a ti mismo en palabras, eso significa trabajar solo un poco más duramente de lo que nadie que no sea un poeta puede siquiera imaginar. ¿Por qué? Porque nada es tan sencillo como usar palabras como otra person...