Cuando pienso en mi futuro y en mi forma de hacer las cosas, siempre aspiro a una especie de ideal de perfección. Cuando me miro con ese filtro, quiero comportarme de manera intachable y ejemplar, y criar unos hijos (que ni tengo) modélicos que serán llamados a iluminar el camino del mundo, contribuir a un nuevo futuro brillante e inspirar a todos a alcanzar nuevas cotas de compasión, amor, servicio mutuo, colaboración, creación, progreso, libertad, respeto, conocimiento, realización, consciencia,... en fin, todo lo imaginable. Y sin embargo, ¿a quién le importa? No va a caer ninguna nube de benignidad sobre el mundo, y de hacerlo, solo soy capaz de imaginarla tan unificadora y neutralizadora de la variedad que me dan escalofríos. Nuestro impacto es mínimo, apenas somos capaces de influirnos a nosotros mismos y soñamos con influir al universo. Pero no es ya por eso. Es, simplemente, que ser egoísta al final es igual de válido, uno puede ser tan dejado como quiera y todo se va a ir al garete igual. Comer y rascarse puede ser suficiente, aunque sea en medio de una pocilga. Pero cualquiera prefiere usar la vajilla limpia. Por eso hay que fregar. Necesitamos tener dónde ensuciar.
Despertar me sienta como una derrota, aunque siempre debería ser una victoria. Si Internet hubiera existido en la época de Jesucristo, Jesús se habría quedado en un contenido viral de un par de días. Pero la gente no tenía mucho con lo que entretenerse en aquellos días, y creció la bola de nieve hasta llegar a lo que tenemos hoy en día. Nos habríamos ahorrado mucha movida. Pero a saber qué nos habría caído por otros lados. Algo que nos diferencia a los primates del resto de animales es que podemos vernos los genitales al mear (estoy pensando en el pene, que es lo que me toca). El cagar propio todavía se nos oculta de la vista. Nos parecería muy raro cagar por el pene, pero si fuera el caso, lo tendríamos tan normalizado como ahora el mear. Hay gente en Burgos que está en el Parral y yo estoy gozando de poder pasar el día en casa. Tengo cosas que hacer, pero de momento se me ha ido el día en ojear noticias, hacer un puré, afeitarme y ducharme, apuntar ideas para un juego de...
Ese existencialismo puede contener empatía hacia quien sufre y albergar un deseo sincero de ayudarle en la travesía de la existencia. ¿Ayudarle a qué? A ser más feliz y tener una vida más plena.
ResponderEliminarPara mi, simplemente eso, el ayudar a los demás, ya le da sentido a la propia vida. Aunque no haya nada más después.